El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha insinuado este martes que estaría dispuesto a dialogar con el nuevo liderazgo iraní, pero ha enfatizado que dicha conversación dependería de los términos establecidos. En una entrevista con Fox News, Trump reiteró que ha recibido información de que los líderes iraníes ‘tienen muchas ganas de hablar’, aunque Teherán niega categóricamente esta afirmación. Preguntado directamente sobre si estaría dispuesto a conversar, Trump respondió: ‘Es posible’. ‘Depende de en qué términos.
Posible, solo posible… Ya no hace falta hablar más, si lo piensas bien, pero es posible’, agregó. El mandatario también destacó la sorpresa ante los recientes ataques de Irán contra países del Golfo en respuesta a la operación militar conjunta entre Estados Unidos e Israel, que ha alcanzado más de 5.000 objetivos en Irán desde el 28 de febrero, según el Pentágono. ‘El resultado tan temprano superó con creces las expectativas’, aseguró Trump. ‘Cuando los atacamos primero, inutilizamos el 50% de sus misiles y, si no lo hubiéramos hecho, habría sido una lucha mucho más dura', añadió.

Trump también expresó su descontento con la elección de Mojtaba Khamenei, el hijo del fallecido Alí Khamenei, como nuevo líder supremo iraní, argumentando que ‘no cree que pueda vivir en paz’. Ante las críticas internas, incluyendo algunas dentro de su propio entorno, por la intervención en Irán y sus posibles consecuencias políticas para el Partido Republicano, Trump insistió en la necesidad de la operación, argumentando que la inminencia de un ataque de Teherán justificaba la acción.
Según Steve Witkoff y su yerno Jared Kushner, enviados especiales del presidente, Irán afirmó tener suficiente uranio enriquecido para construir 11 bombas nucleares. ‘Si hubieran tenido una bomba, la habrían usado contra Israel y otras partes de Oriente Medio’, concluyó Trump. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, advirtió que este martes ‘será el día más intenso de ataques dentro de Irán’, mientras que el alto mando militar informó que han comenzado a atacar la industria de defensa iraní para limitar sus capacidades de respuesta. Al menos 1.
332 civiles iraníes habían muerto en los bombardeos hasta el 4 de marzo, según una agencia pública iraní. En el otro lado, siete militares estadounidenses fallecieron en ataques iraníes en Kuwait y Arabia Saudita. El jefe del Estado Mayor Conjunto, general Dan Caine, informó que en la noche del lunes recibieron los restos del séptimo soldado muerto en la ofensiva.