El presidente Donald Trump declaró que Irán se encuentra 'prácticamente al final del camino' en el conflicto bélico, sugiriendo que la victoria de Estados Unidos es inminente. Trump enfatizó que, aunque las operaciones militares continuarán, Washington posee la capacidad de devastar la infraestructura crítica de Teherán, incluyendo su red eléctrica, en apenas una hora.

Desde el inicio de la operación 'Furia Épica' el pasado 28 de febrero, el Comando Central de EE. UU. ha impactado más de 5.500 objetivos. Según el mandatario, la armada iraní ha sufrido pérdidas masivas, con al menos 58 barcos destruidos en las últimas 72 horas. A pesar de los ataques iraníes con drones y misiles, Trump asegura que la situación en el estrecho de Ormuz permanece bajo control.
Ante el impacto económico del conflicto, la Casa Blanca anunció la liberación de 172 millones de barriles de petróleo de la Reserva Estratégica, una medida coordinada con la Agencia Internacional de la Energía, que liberará un total de 400 millones de barriles para estabilizar los precios del crudo. Mientras tanto, las autoridades estadounidenses mantienen una vigilancia estricta sobre posibles células terroristas iraníes activas dentro del país, tras informaciones sobre intentos de ataques en California.