La reciente victoria judicial de YPF en el litigio por la expropiación de 2012 ha desatado una ola de reacciones y análisis. Horacio Marín, presidente y CEO de la petrolera estatal, ofreció una entrevista reveladora en La Nación Más, donde expuso la magnitud del riesgo que corrió la empresa y defendió con vehemencia las acciones del presidente Javier Milei.
Según Marín, la condena inicial ascendía a 16.000 millones de dólares, una cifra que se infló a más de 18.000 millones al sumar los intereses acumulados desde 2013. “La primera vez que me reuní con el abogado me dijo que si perdíamos, YPF dejaba de existir, porque no somos el Estado. Perder este juicio hubiera sido terrible”, declaró Marín, subrayando la gravedad de la situación. La expropiación, realizada durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, generó dos juicios paralelos, ambos revertidos favorablemente para YPF gracias a una estrategia legal meticulosa y, según Marín, al compromiso del actual gobierno.
El directivo no escatimó elogios para el presidente Milei y su equipo, destacando el rol crucial de la procuradora del Tesoro, María Ibarzábal Murphy, el canciller Pablo Quirno y el ministro de Economía, Luis Caputo, en la defensa judicial. Marín reconoció que las posibilidades de éxito eran consideradas bajas incluso por los propios abogados, lo que hace aún más resonante la victoria obtenida. “Esto despeja el camino y seguramente habrá más inversiones”, afirmó, anticipando un futuro más próspero para la empresa y el país.

La entrevista también abordó la polémica generada por las críticas del gobernador bonaerense, Axel Kicillof, quien cuestionó el uso del mameluco de YPF por parte de Milei durante sus visitas a instalaciones energéticas. Marín rechazó rotundamente estas críticas, calificando el gesto del presidente como “un gran acto de humildad” y un símbolo de conexión con la base trabajadora. “La gente de YPF siente orgullo de que un presidente de la Nación se ponga el mameluco, que es justamente la vestimenta del hacer, de los que están en los pozos”, enfatizó. Desde una perspectiva empresarial, Marín consideró que la imagen del presidente con la indumentaria de la compañía transmite una señal positiva y refuerza el compromiso del gobierno con el sector energético.
El futuro de Vaca Muerta también ocupó un lugar central en la conversación. Marín destacó el potencial de este yacimiento no convencional para atraer inversiones extranjeras y generar exportaciones por alrededor de 45.000 millones de dólares para 2032, una cifra que superaría ampliamente las exportaciones actuales del sector agropecuario. Para lograr este objetivo, Marín subrayó la importancia de mantener un ambiente de negocios favorable, con apertura a los mercados y un esquema de incentivos adecuado. “El desarrollo completo de Vaca Muerta solo se puede completar en un ambiente de negocios como tiene actualmente la Argentina; se necesita mucha inversión extranjera”, afirmó.
Marín también aprovechó la oportunidad para cuestionar la gestión anterior, argumentando que la producción de petróleo había caído durante años hasta tocar un piso, para recién ahora comenzar a recuperarse. “Ya había cambiado muchísimo desde el cambio de gobierno”, señaló, destacando el renovado interés de las empresas internacionales en invertir en el país. “Estamos hablando de las empresas más grandes del mundo, ya vinieron incluso empresas americanas”, agregó.
En resumen, la entrevista de Horacio Marín ofrece una visión detallada de la compleja situación que enfrentó YPF tras la expropiación, la importancia de la victoria judicial obtenida y el potencial de crecimiento que se vislumbra para el sector energético argentino bajo la actual administración. La defensa del gesto de Milei y la promoción de Vaca Muerta como motor de desarrollo económico son elementos clave de la estrategia de comunicación de la empresa y del gobierno.