El próximo sábado 12 de mayo, los relojes de Chile retrocederán una hora, marcando la medianoche, en la mayoría del país. Este será el último cambio de hora debido al decreto supremo de 2016 que estableció la alternancia entre husos horarios de invierno y verano entre 2016 y 2018. La ministra de Energía, Susana Jiménez, ha asegurado que el gobierno está llevando a cabo estudios exhaustivos en áreas clave como salud, educación, seguridad y productividad laboral para determinar qué husos horarios se aplicarán durante los próximos cuatro años.
Estos estudios incluyen la consideración de la opinión pública. La región de Magallanes, que ya mantiene un horario permanente, es la única excepción a esta regla. Sin embargo, la región de Aysén está presionando para que su horario se unifique con el de Magallanes, argumentando que las condiciones climáticas y las horas de luz durante el invierno son similares en ambas zonas. El alcalde de Cochrane, Roberto Recabal, y el alcalde subrogante de Coyhaique, Orlando Alvarado, expresaron su deseo a El Mercurio, señalando la importancia de una hora de luz similar durante todo el año.
Además, se recomienda revisar los dispositivos electrónicos, ya que el cambio de hora podría causar problemas de sincronización. La terapeuta del Centro de Sueño de la Universidad Católica, Patricia Masalán, advierte que el cambio afectará especialmente a los adultos mayores, recomendando medidas para mitigar sus efectos.